Mi infancia se resume en muchas series (y mi adolescencia y mi “madurez”…), pero una de las que más cariño tengo y guardo mejor recuerdo es sin duda Padres forzosos. Sí, yo fui de esas que la veía en las tardes de Canal Plus. Crecí junto con DJ, Stephanie y Michelle y los Tanner eran ya como miembros de la familia, una familia muy guay.
Nunca pensé que (muchos) años después seguiría sabiendo de sus vidas, pero estamos en la era de los reboots y demás, así que no era de extrañar su vuelta desde hace un tiempo.
Yo odio estos regresos, nunca lo he ocultado. Si algo triunfó en una época, no quiere decir que lo haga en otra totalmente distinta, de hecho casi nunca lo hace. Por mucho que nos gusten y echemos de menos estas series, es mejor recordarlas con nostalgia a verlas hoy en día y que éstas sean una copia mala de lo que fueron. Como diría mi querida Sidney Prescott, la primera norma de los remakes es: no jodas al original. Hay muchas que olvidan eso y nuestra serie termina transformada de éxito a fracaso (ejem Melrose Place ejem) y siempre se recuerda más lo segundo. Además nuestra mentalidad no es la misma, obviamente, ni los adolescentes de ahora son como lo éramos nosotros, por lo cual la historia “nueva” no encaja en ninguno de los dos públicos.
Por todo esto, tenía mucho reparo a la hora de ver Madres forzosas (Sí, lo han hecho… se queda con Fuller House, lo siento), pero a la vez mucha curiosidad y ganas de saber de nuevo de ellos porque lo habían presentado todo muy apetecible.
El viernes fue el gran estreno a nivel mundial y de toda la temporada completa y sí, la curiosidad siempre vence, porque como no soy gato no me mató, y debo decir que, bajo mi opinión (y por lo que estoy leyendo, la de muchos más), de momento han roto con ese esquema y tiene la fórmula perfecta para satisfacer a ambas generaciones, adaptándose a los nuevos tiempos pero sin perder su esencia y valores.
Sólo he podido ver el piloto por ahora, pero es más que suficiente para comentar mis primeras impresiones y para quedarme con la serie. Me han convencido y no soy fácil. Si lo que querían era crear ataques de nostalgia, lo han conseguido y eso al fin y al cabo es lo bueno que sí tienen los regresos.
Si aun no lo habéis visto, no lo leáis si no queréis spoilers, aunque ya se presentan todos en el tráiler y en la temática de la serie en sí, pero nunca se sabe.
El capítulo empieza con Danny, Jesse, Joey y Becky presentándose en la cocina como si nada hubiera cambiado en todos estos años, vamos que parece que vaya seguido del último capítulo y nunca hubiera acabado. Dos minutos de capítulo y ya tenía una sonrisa idiota en la cara. Después llega DJ como madre y Stephanie (la más cambiada, ¡qué guapa!) recién llegada de Londres cómo DJ de éxito (ahí ya empiezan con el primer chiste bueno) y se preguntan dónde está su hermana Michelle, la cual anda liada con su empresa de moda. Grandísimo el momento de la mirada que dedican a cámara después del feo que han hecho las Olsen de no participar. Un feo muy grande porque ellas es lo único que ha faltado. Han cuidado hasta el último detalle haciéndonos sentir nostalgia y acordándonos de la serie original a cada momento, con guiños constantes a ella.
No han cambiado NADA. La casa está recreada a la perfección, sus bromas son las mismas, ¡el perro Comet!... hasta su doblaje es igual en casi todos los personajes (matadme, sí, lo he visto en español). Si no fuera porque están todos mucho más mayores, por muy bien que diga Jesse que se han conservado (aunque él sigue igual de guapo. Uno de mis primeros crush), diría que me he puesto a ver otra vez mis viejos capítulos grabados de la tele. No ha faltado ni la canción Forever, ni el señor Castor o como se llame, que ese sí ha perdido la gracia, ni el “que grosero” de Stephanie. Con eso es con lo que más se han ganado mi corazón porque adoraba a esa niña en sus comienzos, cuando fue adolescente la cosa ya cambió. Aunque creo que voy a volver a adorarla. Todo un detalle también que los gemelos Nicky y Alex sean los mismos que de pequeños.
Por no cambiar, no han cambiado ni el theme. Ahora es más moderno, claro, y está bastante logrado, pero me quedo con el de siempre.
El argumento, como ya sabíamos, también es el mismo. Ahora DJ vive el mismo drama que su padre y se queda viuda con tres hijos. Y después de haber estado apoyándola una temporada, Danny, Becky y Jesse se tienen que marchar a Los Ángeles y Joey a Las Vegas (una pena que solo hayan venido como invitados), por lo que se quedan a vivir con ella para ayudarla la tía Stephanie y su mejor amiga Kimmy Gibbler, la cual sigue siendo mi personaje favorito.
La única diferencia con los personajes padres es que ella tiene una hija y Joey, el amigo de entonces, no tenía y por lo que se ve sigue siendo hasta un solterón.
También ronda de nuevo Steve, el novio de juventud de DJ que siempre pensé que fue él con quien acabó, pero no. Aunque ya ha venido directo a querer volver con ella, así que está claro que ahora sí terminarán juntos. O eso espero al menos, porque a mí es un chico que me encantaba.
Lo único malo que le he encontrado al piloto y supongo que a la serie en general, son los niños. Para nada tienen el carisma y la gracia que tenían ellas de pequeñas, ni tampoco su química con los adultos. Han debido de sacar la sosería de su madre pero aun así, hasta DJ tenía sus momentos y ellos aún es pronto para crucificarlos por completo, pero digamos que no harán una serie sobre ellos dentro de 30 años...
El bebé por ejemplo no hace NADA, cuando Michelle se comía la cámara con los ojos y la condenada parecía que ya estaba metida en el papel desde el principio. Qué fan era yo de las Olsen por favor… Para mí sobran los cuatro, yo lo siento, ni la hija de Kimmy se salva. Aunque el mediano tiene la misma obsesión que su abuelo Danny por la limpieza, eso es un pequeño punto a su favor. Pero claro, estos chicuelos van a ser el punto destacable de la serie para los niños de ahora que la vean de nuevas, como para nosotros lo fueron ellas porque, repito, no somos para nada iguales.
También el hecho de que todo sea exactamente igual puede ser un arma de doble filo. Por un lado está genial seguir viendo la misma serie, porque no gusta que las cosas cambien demasiado, al menos a mí, pero por otro, puede llegar a resultar repetitivo y algo cansino si no se lo montan bien. Pero si siguen así de brillantes, van sobrados.
En definitiva, para quien no haya visto la original, puede que esta sea una serie cualquiera más, tirando a simplona sin gran cosa que destacar. Pero para la generación Padres forzosos, es una versión mucho más que aceptable, muy trabajada, con la que se respira recuerdos buenos (que te hacen sentirte mayor, eso sí) y con gags que sólo nosotros entendemos y eso siempre mola.
A mí me ha sorprendido muchísimo y me ha ENCANTADO este piloto. Así sí se hacen los regresos, siendo coherente en todo momento con su historia previa, porque si no ¿por qué llamarlo continuación? (ejem Melrose Place ejem). Tendré que esperar a ver la temporada entera para ver si sigo opinando lo mismo, pero aquí ya han hecho un gran homenaje a nuestra infancia y eso es con lo que me quedo.
Los Tanner vuelven a enamorar y enganchar.
domingo, 28 de febrero de 2016
domingo, 14 de febrero de 2016
Zoolander, la primera
Aprovechando que esta semana se ha estrenado la esperada segunda parte de Zoolander, me voy a marcar un Atresmedia y voy a hablaros de la primera. Porque toda historia tiene un comienzo, hasta la de Derek Zoolander. Y si no la habéis visto, echarla un ojo antes de empezar por la secuela. Es lógico, ¿no?
En esta película, Ben Stiller interpreta a este singular modelo, el más importante de los últimos años. Así lo demuestran su famosísima mirada de acero azul y sus tres premios consecutivos VH1. Pero al cuarto año, su trono cae en manos de Hansel (Owen Wilson), más renovado y más liberal que él. Convencido de que iba a ganar, de hecho se sube al escenario a recoger el premio sin haber oído su nombre (gran momento), Derek cae hundido tras este revés y cree que el mundo de la moda se ha acabado para él. Hasta que el importante diseñador Mugatu lo contrata para su próxima colección. ¿Por qué lo quiere sólo a él? La periodista Matilda (Christine Taylor) cree que hay Mugatu, digo gato, encerrado e inmediatamente se pone a investigar. Que le hayan lavado el cerebro a Derek es solo el primer paso, pero hay mucho más detrás de esta historia y contarán con la ayuda de Hansel y de un informador secreto (cameo de peso y hasta sorpresa. Venga, que no lo digo) para llegar al fondo de todo.
Parece una película hasta de intriga, ¿verdad? Pues es una de las más absurdas y a la vez geniales de Ben Stiller. Pocas veces se trata el tema de la moda, y mucho menos el masculino, de una forma tan paródica y con un humor tan bueno. Es inevitable reírse y mucho con (y no de. Importante) su trama tan surrealista. Porque cuando crees que ya lo has visto todo, se superan a lo grande hasta el punto de que la canción Relax de Frankie goes to Hollywood sea la clave de todo.
Y el momentazo diversión de la gasolinera creo que ya define absolutamente la brillantez de ello, no sólo de esta película, sino de las comedias en general. Tan bueno que Wham! jamás se lo perdonará.
Hay muchas escenas que son verdaderas joyitas, como Derek trabajando en la mina o el duelo de pasarela que se marca con Hansel. Sería imposible citarlas todas, al igual que a sus cameos. Por lo visto en la segunda parte también hay bastantes, no he querido spoilearme nada, pero yo no conozco ninguna película en la que hayan salido tantísimas caras conocidas (e importantes algunas) como aquí. Muchas ni te da tiempo a verlas y otras ni te podrías imaginar que salieran. Hablamos ni más ni menos que de la Vicky Beckham, así con confianza, Natalie Portman, Lenny Kravitz, ¡Donald Trump!, Paris Hilton… en fin, que se tarda menos en ver la peli y buscarlos. Es como un bonus. Aparte de reírte con ella, identificas a las estrellas.
No sabría decir cual película de Ben Stiller me gusta más (por algo es mi actor cómico favorito), pero sin duda Zoolander está en los primeros puestos. Decir que hace un papel fantástico es poco. El dúo, además, que forma con Owen Wilson funciona a la perfección, como ya han demostrado en más de una ocasión. Por todo esto, espero que no se cumpla el tópico de segundas partes nunca fueron buenas y no me decepcione.
En esta película, Ben Stiller interpreta a este singular modelo, el más importante de los últimos años. Así lo demuestran su famosísima mirada de acero azul y sus tres premios consecutivos VH1. Pero al cuarto año, su trono cae en manos de Hansel (Owen Wilson), más renovado y más liberal que él. Convencido de que iba a ganar, de hecho se sube al escenario a recoger el premio sin haber oído su nombre (gran momento), Derek cae hundido tras este revés y cree que el mundo de la moda se ha acabado para él. Hasta que el importante diseñador Mugatu lo contrata para su próxima colección. ¿Por qué lo quiere sólo a él? La periodista Matilda (Christine Taylor) cree que hay Mugatu, digo gato, encerrado e inmediatamente se pone a investigar. Que le hayan lavado el cerebro a Derek es solo el primer paso, pero hay mucho más detrás de esta historia y contarán con la ayuda de Hansel y de un informador secreto (cameo de peso y hasta sorpresa. Venga, que no lo digo) para llegar al fondo de todo.
Parece una película hasta de intriga, ¿verdad? Pues es una de las más absurdas y a la vez geniales de Ben Stiller. Pocas veces se trata el tema de la moda, y mucho menos el masculino, de una forma tan paródica y con un humor tan bueno. Es inevitable reírse y mucho con (y no de. Importante) su trama tan surrealista. Porque cuando crees que ya lo has visto todo, se superan a lo grande hasta el punto de que la canción Relax de Frankie goes to Hollywood sea la clave de todo.
Y el momentazo diversión de la gasolinera creo que ya define absolutamente la brillantez de ello, no sólo de esta película, sino de las comedias en general. Tan bueno que Wham! jamás se lo perdonará.
Hay muchas escenas que son verdaderas joyitas, como Derek trabajando en la mina o el duelo de pasarela que se marca con Hansel. Sería imposible citarlas todas, al igual que a sus cameos. Por lo visto en la segunda parte también hay bastantes, no he querido spoilearme nada, pero yo no conozco ninguna película en la que hayan salido tantísimas caras conocidas (e importantes algunas) como aquí. Muchas ni te da tiempo a verlas y otras ni te podrías imaginar que salieran. Hablamos ni más ni menos que de la Vicky Beckham, así con confianza, Natalie Portman, Lenny Kravitz, ¡Donald Trump!, Paris Hilton… en fin, que se tarda menos en ver la peli y buscarlos. Es como un bonus. Aparte de reírte con ella, identificas a las estrellas.
No sabría decir cual película de Ben Stiller me gusta más (por algo es mi actor cómico favorito), pero sin duda Zoolander está en los primeros puestos. Decir que hace un papel fantástico es poco. El dúo, además, que forma con Owen Wilson funciona a la perfección, como ya han demostrado en más de una ocasión. Por todo esto, espero que no se cumpla el tópico de segundas partes nunca fueron buenas y no me decepcione.
miércoles, 3 de febrero de 2016
7 motivos para ver Buffy Cazavampiros
Esta semana, concretamente a partir del lunes (lunes día 1, porque no sé cuando estás leyendo esta entrada), la cadena privada Syfy ha comenzado a emitir Buffy Cazavampiros desde el principio (porque emitirlo desde el final no tendría ninguna gracia…) y de forma completa, cada tarde dos “nuevos” episodios. No me pagan por hacer esta publicidad (aunque ya podrían), pero quería anunciarlo porque me hace ilusión cada vez que se acuerdan de un clásico y dan la oportunidad de verlo a quien nunca lo ha hecho.
Muchas cadenas podrían seguir su ejemplo y comenzar a rescatar series perdidas, ¿verdad? Yo lo firmo dónde sea.
Centrándonos en Buffy, creo que es difícil encontrar a alguien que no haya visto esta serie, pero por haberlo lo habrá. Así que ahora ese alguien no tiene excusa, ni escapatoria. Es su momento. Y os voy a dar 7 motivos (cómo sus 7 temporadas, que ingeniosa soy) por los que merece la pena ver esta serie.
1- La serie
Toma ya, que obvio todo. Pero no, en serio. Dicho por mí, esto significa que realmente es una buena serie y no porque yo sea aquí toda una súper experta crítica, pero es que a mí las historias sobrenaturales no me van casi nada. Sí, una de mis series favoritas de toda la vida es Embrujadas, pero es mi excepción. Fuera de eso, no he visto (ni leído) Harry Potter, Crepúsculo, Supernatural, ni todas las cosas famosas que se os ocurran de esta temática. Buffy es cierto que nunca me llamó la atención tampoco en su día, pero agradecí desde el primer momento a la persona que me “obligó” a verla.
Es una serie que tiene de todo, más allá de ir cazando vampiros. Empieza como teen y acaba muy madura, mucha evolución tanto en tramas cómo en personajes en relativamente poco tiempo. No considero que sea de miedo, pero se pasa mal en algunos momentos. En otros tiene un humor brillante. Personajes muy auténticos y dispares. Intriga claro, una serie sin intriga no vale nada. Y si destaco la serie entera, uno de sus pesos mayores es Joss Whedon. Vale que no haya seguido toda su carrera, pero es un genio innegable dentro de su género.
2- Sarah Michelle Gellar
Me encanta mucho esta actriz, ¿qué queréis que haga? Cualquier trabajo que ha hecho he destacado su interpretación por encima de las demás (y esto incluye también Sé lo que hicisteis el último verano, querida Jenny Love) y en mi opinión, fuera de Buffy está muy infravalorada. En esta serie está impresionante explotando todos los registros posibles, desde el drama intenso al humor más loco, pasando por lo absurdo y por supuesto cómo autentica líder, siendo creíble en cualquier situación. Su personaje no es mi favorito, porque no suelo ser fan de LA protagonista de una serie, pero hasta en eso me ganó. Ella fue uno de mis principales motivos para ver la serie, así que por ello está aquí queda claro.
3- Cordelia Chase
Y sí, este sí es mi personaje favorito. Aunque muy secundario al principio y por muy insoportable que fuera, adoro a los personajes que se separan del grupito de buenos. Sólo por eso y sus grandes frases me encantó, pero ya sospechaba que podía dar mucho más de sí como así lo hizo en el spin off Angel. Es un personaje brillante que si por un casual cae mal al principio, irá ganando poco a poco.
4- Sus historias de amor
Llega el momento moñas, pero esta serie tiene grandes parejas. A mí la que me enamoró desde el primer momento, por muy típico que sea, es la de Buffy y Angel. Humana enamorada de vampiro que no puede corresponderla, aunque lo hace y por ello es una relación de lo más atormentada a la vez que bonita. Historia que no ha sido copiada nunca por nadie, no…
No pretendo hacer spoilers y no lo haré, porque esta entrada va dirigida sobre todo a los nuevos, así que la otra pareja que yo destaco es a Willow en su época mágica. Me entendéis, ¿verdad? Son dos personajes que por separado no me causan mucha gracia, soy de las pocas que opina así, pero como pareja son de lo mejor de la serie. Y la tercera en cuestión, son Buffy y… sí, soy Bangel total, lo acabo de decir, pero ellos me llegaron a la patata también en muchos aspectos. Más que ellos, ÉL. Él con ella.
5- Villanos
Una serie de vampiros no podría no tenerlos y son increíbles la mayoría de ellos. Adoro a Spike, Darla y Drusilla sobre todo, ese clan de chupasangres dónde todos son “familia”. También Glory, una Diosa con muchas malas pulgas que viene con “sorpresa” y por supuesto destaco al alcalde Wilkins, una trama que me encantó dónde está presente mi admirada Faith, otra cazavampiros que en algún momento se la puede considerar también villana, un personaje tan complejo cómo completo y a mi parecer espectacular e imprescindible.
6- Hush o silencio
Este capítulo no es mi favorito, aunque tampoco es que tenga uno en específico, pero sin duda es un capítulo que te deja sin palabras. Guiño guiño. No sólo el argumento es tremendo, también lo son las interpretaciones, la producción y la angustia que se pasa durante todo el capítulo. Nunca había visto nada igual y me impresionó, sí. Dos nominaciones al Emmy así como dato.
Otro capítulo genialísimo fue el musical donde todos los actores ponen sus dotes de canto, algunos sorprendentemente bien.
7- Sus secundarios
Parecerá una tontería, pero cuando gente conocida y que encima te gusta aparece en una serie, es un aliciente más para verla. Por ejemplo el primer episodio que vi antes de decidirme a seguirla por completo, fue uno donde sale Wentworth Miller. Si la veis a día de hoy, obviamente se descubren más caras que cuando se vio la serie en su estreno, porque por entonces no eran conocidos. Hay muchos y merece la pena verlos.
Estos son mis principales motivos para ver esta serie. Hay muchos más y cada uno tiene los suyos, pero creo que ha quedado claro por qué hay que verla, ¿no?
También hay sus cosas malas, claro, pero así no se vende. Ya las contaré otro día.
Muchas cadenas podrían seguir su ejemplo y comenzar a rescatar series perdidas, ¿verdad? Yo lo firmo dónde sea.
Centrándonos en Buffy, creo que es difícil encontrar a alguien que no haya visto esta serie, pero por haberlo lo habrá. Así que ahora ese alguien no tiene excusa, ni escapatoria. Es su momento. Y os voy a dar 7 motivos (cómo sus 7 temporadas, que ingeniosa soy) por los que merece la pena ver esta serie.
1- La serie
Toma ya, que obvio todo. Pero no, en serio. Dicho por mí, esto significa que realmente es una buena serie y no porque yo sea aquí toda una súper experta crítica, pero es que a mí las historias sobrenaturales no me van casi nada. Sí, una de mis series favoritas de toda la vida es Embrujadas, pero es mi excepción. Fuera de eso, no he visto (ni leído) Harry Potter, Crepúsculo, Supernatural, ni todas las cosas famosas que se os ocurran de esta temática. Buffy es cierto que nunca me llamó la atención tampoco en su día, pero agradecí desde el primer momento a la persona que me “obligó” a verla.
Es una serie que tiene de todo, más allá de ir cazando vampiros. Empieza como teen y acaba muy madura, mucha evolución tanto en tramas cómo en personajes en relativamente poco tiempo. No considero que sea de miedo, pero se pasa mal en algunos momentos. En otros tiene un humor brillante. Personajes muy auténticos y dispares. Intriga claro, una serie sin intriga no vale nada. Y si destaco la serie entera, uno de sus pesos mayores es Joss Whedon. Vale que no haya seguido toda su carrera, pero es un genio innegable dentro de su género.
2- Sarah Michelle Gellar
Me encanta mucho esta actriz, ¿qué queréis que haga? Cualquier trabajo que ha hecho he destacado su interpretación por encima de las demás (y esto incluye también Sé lo que hicisteis el último verano, querida Jenny Love) y en mi opinión, fuera de Buffy está muy infravalorada. En esta serie está impresionante explotando todos los registros posibles, desde el drama intenso al humor más loco, pasando por lo absurdo y por supuesto cómo autentica líder, siendo creíble en cualquier situación. Su personaje no es mi favorito, porque no suelo ser fan de LA protagonista de una serie, pero hasta en eso me ganó. Ella fue uno de mis principales motivos para ver la serie, así que por ello está aquí queda claro.
3- Cordelia Chase
Y sí, este sí es mi personaje favorito. Aunque muy secundario al principio y por muy insoportable que fuera, adoro a los personajes que se separan del grupito de buenos. Sólo por eso y sus grandes frases me encantó, pero ya sospechaba que podía dar mucho más de sí como así lo hizo en el spin off Angel. Es un personaje brillante que si por un casual cae mal al principio, irá ganando poco a poco.
4- Sus historias de amor
Llega el momento moñas, pero esta serie tiene grandes parejas. A mí la que me enamoró desde el primer momento, por muy típico que sea, es la de Buffy y Angel. Humana enamorada de vampiro que no puede corresponderla, aunque lo hace y por ello es una relación de lo más atormentada a la vez que bonita. Historia que no ha sido copiada nunca por nadie, no…
No pretendo hacer spoilers y no lo haré, porque esta entrada va dirigida sobre todo a los nuevos, así que la otra pareja que yo destaco es a Willow en su época mágica. Me entendéis, ¿verdad? Son dos personajes que por separado no me causan mucha gracia, soy de las pocas que opina así, pero como pareja son de lo mejor de la serie. Y la tercera en cuestión, son Buffy y… sí, soy Bangel total, lo acabo de decir, pero ellos me llegaron a la patata también en muchos aspectos. Más que ellos, ÉL. Él con ella.
5- Villanos
Una serie de vampiros no podría no tenerlos y son increíbles la mayoría de ellos. Adoro a Spike, Darla y Drusilla sobre todo, ese clan de chupasangres dónde todos son “familia”. También Glory, una Diosa con muchas malas pulgas que viene con “sorpresa” y por supuesto destaco al alcalde Wilkins, una trama que me encantó dónde está presente mi admirada Faith, otra cazavampiros que en algún momento se la puede considerar también villana, un personaje tan complejo cómo completo y a mi parecer espectacular e imprescindible.
6- Hush o silencio
Este capítulo no es mi favorito, aunque tampoco es que tenga uno en específico, pero sin duda es un capítulo que te deja sin palabras. Guiño guiño. No sólo el argumento es tremendo, también lo son las interpretaciones, la producción y la angustia que se pasa durante todo el capítulo. Nunca había visto nada igual y me impresionó, sí. Dos nominaciones al Emmy así como dato.
Otro capítulo genialísimo fue el musical donde todos los actores ponen sus dotes de canto, algunos sorprendentemente bien.
7- Sus secundarios
Parecerá una tontería, pero cuando gente conocida y que encima te gusta aparece en una serie, es un aliciente más para verla. Por ejemplo el primer episodio que vi antes de decidirme a seguirla por completo, fue uno donde sale Wentworth Miller. Si la veis a día de hoy, obviamente se descubren más caras que cuando se vio la serie en su estreno, porque por entonces no eran conocidos. Hay muchos y merece la pena verlos.
Estos son mis principales motivos para ver esta serie. Hay muchos más y cada uno tiene los suyos, pero creo que ha quedado claro por qué hay que verla, ¿no?
También hay sus cosas malas, claro, pero así no se vende. Ya las contaré otro día.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)














